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JESUS Y LA MUJER III
Pastor Owen Aguirre.
En la cultura judia, la mujer no tenia derecho a prestar testimonio puesto que, según los rabinos, de Genesis 18:15 se desprendia que la mujer, en esencia, era mentirosa. El texto en cuestion muestra a Sara riendose ante la posibilidad de tener un hijo, siendo de edad avanzada. Este hecho servia –arbitrariamente-, en la mentalidad judia, para descalificar a todas las mujeres.
En el mundo Romano, que es el contexto cultural mas amplio de los evangelios, tampoco las mujeres podian dar testimonio ante la justicia. Hacerlo equivalia a contituirse en garante y, consececuencia, asumir un rol de igualdad. Talves esa sea la razon por la cual Pablo, cuando cita a los testigos de la resurrecion de Cristo (1 Cor. 15:4-8), no menciona a ninguna mujer, a pesar de que Mateo, Marcos y Juan presentan a Maria Magdalena como el primer testigo de la resurreccion.
Jesucristo, pasando por alto todas estas tradiciones denigrantes y discriminatorias, escogio a mujeres como primeros testigos de la resurrecion, haciendolas receptoras no solo del mensaje mas importante del cristianismo sino tambien diciendoles explicitamente que deben comunicar a otros lo que han visto, convirtiendolas en primeras predicadoras despues de la resurrecion.
Al ver todos los ejemplos que hemos mencionado en estos escritos anteriores, no queda duda de que Jesus trato a la mujer de una manera que escapaba a todos los canones tradicionales de su tiempo.
Jesus fue el verbo hecho carne, el Dios invisible que se hizo visible. Tomo plenamente la naturaleza humana, para hacerse igual a los humanos. Vino a compartir nuestras aflicciones y manifestarnos, a traves de su vida, al verdadero Dios.
Vino como humano, como antropos, dice el original griego, vino a representar a la raza humana, no a un sector de la humanidad. Vino a decirles a todos –varones y mujeres- qu habia una solucion para el pecado y una esperanza para las consecuencias del mal.
Por esta razon, al ver su trato, sus palabras y sus acciones, las mujeres fueron especialmente sensibles a su mensaje porque entendieron que era el Dios que nunca habian podido ver en las palabras y los hechos de sus contemporaneos.
Por esa razon, cunado todos los varones huyeron y se escondieron aterrorizados por la muerte de Jesus, solo las muejeres se quedaron y fueron las que no temieron ir hasta su tumba, arriesgando asi su propia vida.
Pidamosle a Dios que nos guie a todos para no olvidar el mensaje no discriminador de Jesus y aprender de su ejemplo.
Pastor Owen Aguirre.
En la cultura judia, la mujer no tenia derecho a prestar testimonio puesto que, según los rabinos, de Genesis 18:15 se desprendia que la mujer, en esencia, era mentirosa. El texto en cuestion muestra a Sara riendose ante la posibilidad de tener un hijo, siendo de edad avanzada. Este hecho servia –arbitrariamente-, en la mentalidad judia, para descalificar a todas las mujeres.
En el mundo Romano, que es el contexto cultural mas amplio de los evangelios, tampoco las mujeres podian dar testimonio ante la justicia. Hacerlo equivalia a contituirse en garante y, consececuencia, asumir un rol de igualdad. Talves esa sea la razon por la cual Pablo, cuando cita a los testigos de la resurrecion de Cristo (1 Cor. 15:4-8), no menciona a ninguna mujer, a pesar de que Mateo, Marcos y Juan presentan a Maria Magdalena como el primer testigo de la resurreccion.
Jesucristo, pasando por alto todas estas tradiciones denigrantes y discriminatorias, escogio a mujeres como primeros testigos de la resurrecion, haciendolas receptoras no solo del mensaje mas importante del cristianismo sino tambien diciendoles explicitamente que deben comunicar a otros lo que han visto, convirtiendolas en primeras predicadoras despues de la resurrecion.
Al ver todos los ejemplos que hemos mencionado en estos escritos anteriores, no queda duda de que Jesus trato a la mujer de una manera que escapaba a todos los canones tradicionales de su tiempo.
Jesus fue el verbo hecho carne, el Dios invisible que se hizo visible. Tomo plenamente la naturaleza humana, para hacerse igual a los humanos. Vino a compartir nuestras aflicciones y manifestarnos, a traves de su vida, al verdadero Dios.
Vino como humano, como antropos, dice el original griego, vino a representar a la raza humana, no a un sector de la humanidad. Vino a decirles a todos –varones y mujeres- qu habia una solucion para el pecado y una esperanza para las consecuencias del mal.
Por esta razon, al ver su trato, sus palabras y sus acciones, las mujeres fueron especialmente sensibles a su mensaje porque entendieron que era el Dios que nunca habian podido ver en las palabras y los hechos de sus contemporaneos.
Por esa razon, cunado todos los varones huyeron y se escondieron aterrorizados por la muerte de Jesus, solo las muejeres se quedaron y fueron las que no temieron ir hasta su tumba, arriesgando asi su propia vida.
Pidamosle a Dios que nos guie a todos para no olvidar el mensaje no discriminador de Jesus y aprender de su ejemplo.